viernes, 6 de febrero de 2026

Danza

 Así somos, como una danza.

Entre idas y vueltas,

con movimientos ágiles y precisos,

casi medidos, casi estudiados.


Entre palabras y silencios

nos movemos,

compartiendo el aire,

compartiendo espacios.


Así somos, como una danza.

Vos queriendo irte,

yo queriendo entrar.


Somos como el sol y la luna:

se miran en el cielo, se reconocen,

y aun así no se tocan.

Se admiran.


Hay noches en que ella desaparece,

y él la busca durante el día.

Las estrellas, testigos inmutables,

saben que la vida es así.


¿Cuántos soles perseguirán

a una luna que gira en otra órbita?


Y si se encontraran,

¿él seguiría brillando de la misma forma?

Ella, ¿seguiría siendo tan bella?


¿Y si nuestra danza

fuera la razón de estas palabras?


¿Las estrellas querrían

que termine?

Mar

 ¿Por qué será

que lo imposible me enamora?


Lo profundo de tu hábitat de emociones

me llama.


Quisiera sumergirme en tu mar vasto,

nadar hasta comprender lo que sentís.

No me alcanza con navegar

ni con ser testigo de tu inmensidad.


Quiero ser permeado

por tu abismo.


Busco palabras en símbolos y pasajes

para nombrar lo que arde.


Qué destino de soledad me cruza este desierto:

avanzo descalzo

sobre arenas que queman.


Te hago carne en mí,

hago del dolor memoria.


No hubo error.

No hubo equivocación.

Solo distinta sintonía.


Tu camino subía a la montaña.

Yo solo quería

conocer tu mar.


domingo, 1 de febrero de 2026

Prisión

 Cometi un gran pecado, enamorarme.

Ahora estoy preso de mis sentimientos, en una jaula de recuerdos, barrotes de ilusiones, paredes de promesas.


Todo lo que me hacía bien hoy me hunde en las profundidad de mi celda.


 Quisiera que me arranques el corazón con tus manos

Quisiera tener en espacio en mi pecho para respirar 

Es tan imposible que me salves, hoy decido abrazar esta celda hecha de ti.

Te compré

 Compré esperanza.

Compré la promesa

de un futuro que no existe.


Si sabés que soy tan sensible,

¿cómo podés ser

un veneno tan dulce?


Tu sola presencia anestesia mi dolor.

Me quedo en pausa,

como si vivir pudiera esperar.


Qué crueldad deliciosa

tu mirada, tu sonrisa,

tu forma de tratarme bien.


Comparto tu sombra,

me rodea tu perfume,

y aun así el vacío

no se llena.


Hoy compré sufrimiento.


No para herirme,

no para lastimarme,

no para destruirme.


Lo compré

para reconocerme herido,

lastimado,

y vivo.

Capitán de la desesperación

 Estoy embarcado en mi propio viaje de destrucción 

Ella, testigo silenciosa de mi rutina

Yo, capitán del navio de mi mente

 Surcando en mares de recuerdos, olas sucesivas de fracasos golpean la cubierta.


En esta noche de luna llena puedo ver claramente cada una de esas embestidas

Tal vez el dolor de estos pensamientos son el ancla perfecta para estar en el presente.


Aferrado a viejos patrones trato de soportar el mareo, ya no quiero vomitar las mismas palabras que me generan arrepentimiento. 


Hoy el capitán no reza a ningún Dios 

Hoy el capitán no se guía por ninguna Estella 

Hoy el capitán sufre cada sonido crujiente de un barco que ya no puede navegar más.


Hoy el capitan quiere hundirse con su barco.

jueves, 15 de enero de 2026

Dolor

Quisiera romperme en mil pedazos

para que cada átomo olvide.

El precio de vivir
fue sentir el peso del mundo.

La rutina me devora.
La guerra de los opuestos
desgasta mi mente:

lo bueno y lo malo,
el día y la noche,
el hambre y la saciedad,
el amor y el odio.

¿Qué final espera
a quienes no nacieron para vivir,
sino para sentir?

Quiero

Quiero tu beso

con la ternura de tu sonrisa.

Quiero el abrigo
del calor de tu presencia.

Quiero que desciendas
a la profundidad de mi ser.

Que atravieses la piel,
más allá de la carne y la sangre,
y encuentres
algo más que un corazón latiendo.

Quiero
que toques mi alma.