Estoy embarcado en mi propio viaje de destrucción
Ella, testigo silenciosa de mi rutina
Yo, capitán del navio de mi mente
Surcando en mares de recuerdos, olas sucesivas de fracasos golpean la cubierta.
En esta noche de luna llena puedo ver claramente cada una de esas embestidas
Tal vez el dolor de estos pensamientos son el ancla perfecta para estar en el presente.
Aferrado a viejos patrones trato de soportar el mareo, ya no quiero vomitar las mismas palabras que me generan arrepentimiento.
Hoy el capitán no reza a ningún Dios
Hoy el capitán no se guía por ninguna Estella
Hoy el capitán sufre cada sonido crujiente de un barco que ya no puede navegar más.
Hoy el capitan quiere hundirse con su barco.
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